¿Cuánto cuesta un mural?

Atención: POST ESPESO. Lo suyo sería hablar de tatuajes para triunfar en la playa o si mejor bañador o bikini según tu tipo de cuerpo (soy tan básica que leo titulares así y no puedo evitar clicar). Pero me voy a meter en un berenjenal y aprovecho mi último mural para daros unos trucos por si pensáis pintar uno a la vuelta del verano.


Cuando en septiembre de hace un par de años me pidieron presupuesto para pintar el Bosque de los Sueños en Valladolid, yo estaba súper pez. El muro medía más de 600 m2, así que calculé cuántos metros podía rematar en un día (defino "rematar": una mano de pintura blanca, dibujar, dos manos de color y perfilado) y qué coste tenía el metro cuadrado, hice la cuenta de la vieja y allí me planté con ochocientos cubos de pintura y un andamio enclenque que compré de oferta en el Leroy.


Pero aquello era territorio comanche: terreno irregular (Álex sacando tierra a palazos y pasando su todoterreno para intentar nivelar aquello); otros detalles escabrosos que os ahorraré; pilastras cada tres metros que me ayudaron a dibujar pero ralentizaron mucho el trabajo; el taller de pintura con doscientos niños que se convirtió en una batalla campal, etc. Llegó diciembre con heladas y nieblas y no conseguí terminar el mural hasta un soleado día de Navidad.


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Varios murales después, sé que antes de empezar con reglas de tres para calcular el precio he de hacerme las siguientes preguntas:

¿Cuánto mide la pared y en qué estado está? ¿Necesito andamio o plataforma?
Lo ideal es un muro corrido y liso de hasta dos metros de altura. A partir de ahí, la cosa se complica: si es muy bajo me limita el diseño y además me hernio (taburete fundamental!). Si es rugoso tardo más tiempo y gasto más pintura (ya os hablé de Mural Esponjoso). Si es muy alto necesitaré escalera, andamio, o incluso una plataforma elevadora cuando hay elementos pegados al muro que te impiden llegar a todos los rincones. Hay que calcular bien los costes del alquiler y organizarse bien para pintar la parte de arriba en el menor tiempo posible. Sin fliparte como yo la última vez, que sólo la alquilé para un día y después de dieciséis horas pintando ya no era persona:


Importante: entre subir y bajar materiales y llegar al punto exacto que quieres dibujar, pintar o perfilar, se trabaja mucho más lento que si estás abajo. Hay que calcular el doble de tiempo. Y llevar siempre el móvil encima por si surge un problema en las alturas!

¿Es verano o invierno?
Obvio que primavera y otoño son las mejores épocas para pintar porque ni frío ni calor. Pero el resto del año también tengo hambre y pago facturas, cachis. Así que tengo en cuenta que: por debajo de 5 grados la pintura tarda más en secar; con niebla se condensa y escurre, con mucho calor se espesa y he de ir rápido para no perder las mezclas de color. En invierno hay menos horas de luz y no me cunden los días, en verano pinto mil horas y acabo muertis.


Truco: ¡En verano, neverita con kilos de fruta fresca para aguantar todo el día!

¿Pintarán los niños también?
Es una actividad muy bonita y ellos están encantadísimos de pintar su patio. Pero realmente no se puede considerar una ayuda. Primero, hay que preparar el muro para que ellos sepan dónde pintar. Luego, y aunque intentes controlar la cosa, se pierden litros y litros de pintura (brochas goteando, botes volcados, niños en modo body painting) y el mural quedará irreconocible. Se van días arreglando desperfectos para lograr un resultado decente. Resumen: hay que prever más días de trabajo y pintura porque es imposible controlar el proceso de creación. Os lo conté detalladamente en este post.


Truco:  Dividir los niños en grupos, que cada grupo pinte sólo de un color y limitar el número de niños a cuántos se puedan manejar.

¿Hay un cuartito cerca para dejar el material?
Te parecerá una tontería, pero ya me lo dirás al quinto día de cargar y descargar botes y andamio mañana y tarde. Que haya un punto de agua cercano también es un plus.


Por último, y uno de los puntos más importantes, ¿Hay un techo de gasto?
Un  mismo muro se puede pintar de mil maneras bonitas y efectistas, no necesariamente con presupuestos astronómicos. Está claro: cuanto más grandes sean los motivos y más amplias las zonas de color, menos se tarda en pintar y más económico será. Por eso es muy importante hablar antes de presentar propuestas. Aunque resulte paradójico, a veces tener el límite marcado ayuda a saber por dónde tirar.

Por ejemplo, en el CPB Soledad Sainz (Colmenar Viejo) había dos patios y un presupuesto diferente para cada uno. Manteniendo un estilo común diseñé dos murales diferentes adaptándome a este límite de gasto. El primero, abarrotado de niños, pajaritos, arco iris y globos; el segundo con elementos mucho más sencillos y una zona pintada de blanco para actividades artísticas con los niños:




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Con todo esto, deberías poder determinar el precio del mural sin pillarte las manos ni que el cliente salga espantado.

La CLAVE es conocer el precio del metro cuadrado, tanto en términos materiales (cuánto rinde la pintura, cada cuánto has de renovar las herramientas, etc.) como de trabajo. Aquí has de calcular cuánto cuesta tu hora de trabajo (esto sí que es la locura y sigo estando pez; te enlazo a este post de Laura Ribas que lo explica mucho mejor), saber cuántos metros puedes terminar en una hora, y ver cuántas horas o días te llevará diseñar y pintar el muro en cuestión, basándote en la información que has sacado de las primeras preguntas.

Truco: hazte una tabla de precios por metro cuadrado según la dificultad.



A mí con tanto número se me embarulla la cabeza, así que voy por partes: separo los diferentes conceptos, los calculo uno por uno y sumo al final:
  • Materiales (pintura, pinceles, rodillos, herramientas, desplazamientos).
  • Diseño (ideas iniciales, bocetos, simulaciones, diseño definitivo, preparación a escala).
  • Taller con niños (si lo hay).
  • Realización (fondeo de pared, dibujo, color, perfilado).
  • IVA (10% para trabajos artísticos).
Llegados a este punto, me gustaría daros precios exactos, pero no quiero condicionaros. No se cotiza igual La Gioconda que el Ecce homo de Cecilia Giménez, ¿verdad? Pues ahí por la mitad están mis murales.

En ese punto en que vivir de ello empieza a ser una posibilidad real y no una mera utopía y que cuatro coles públicos, un instituto de secundaria y una bodega se los han podido permitir este año y están felices con su nueva imagen :)

Y ahora sí que sí, gracias por llegar al final, me dejo ya de números y os deseo un...





Si te ha gustado esta idea y estás imaginando paredes a todo color, escríbeme a hola@dibusdeizas.com y estaré encantada de darte más información, preparar un presupuesto sin compromiso o pasar un día para conocernos. (Puedes ver otros murales en mi web)


(Si conoces a alguien que le pueda interesar, compártelo por favor. ¡¡Mil gracias!!) 




Comentarios

  1. Esto no es un blog, es un Tratado sobre Pintura de Murales, lo veo al mismo nivel que La Enciclopedia, por ejemplo.

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    1. Más o menos como el Tratado de Vitruvio sobre Arquitectura...? ;) Besos!!!

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  2. Que interesante Izaskun, buen trabajo! Me encantaría algun dia retomar el tema de la pintura mural, aunque lo veo muy difícil... Lo que no entiendo es lo del 10% de IVA, yo pensaba que estaba en el 21%.

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    1. Gracias Sara! Sí, es un rollo entender esto de los impuestos. Te explico: los murales, siempre y cuando compres tú la pintura, tributan al 10% porque se considera una entrega de objeto de arte. Cuando es el cliente quien compra la pintura se considera como prestación de un servicio y por lo tanto está exento de IVA. En este enlace lo cuentan bastante bien: https://www.e-autonomos.es/blog/2017/08/ilustrador-iva-aplico-mis-facturas. Un besazo!!

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